Encontré la impureza tras mi iris
en una inagotable búsqueda
De la misma locura que se desvanece en el regreso de la desnudez,
Arrastro hijos de otras vidas,
en una inagotable búsqueda
y en mi vientre ardiente, eras tú,
polvo suspendido
polvo suspendido
Y si supieras que existo
no revolotearías al palpar de la noche,
serías mi huella
marcando los espacios muertos
De la misma locura que se desvanece en el regreso de la desnudez,
el eclipse ante la estática belleza de mis abismos en silencio
Arrastro hijos de otras vidas,
con la adolescencia de los mares,
esquirlas abrasadoras tapiando poros de mi vida
Y si fueran los cielos, sus oscuras nubes,
un espejismo, siendo yo el capricho de un arrogante y maléfico sueño,
carne del universo, siendo así...
vuélvete de angustia y afonía al palidecer de mi instinto,
vuélvete de angustia y afonía al palidecer de mi instinto,
las hojas secas recogerán el estridor del día,
y escogeremos entre sus delirios muertos
En su trágica mentira; el riesgo
JLCollado
JLCollado

ResponderEliminarEl riesgo... Está en la naturaleza humana. Pero no todos se arriesgan. Precioso Poema. Felicidadess
hola Marisa. ¡Como admiro tus comentarios y tu lucidez!
EliminarGracias
Besoss