Mis pasos
ya no siguen tus pasos
Y mis sombras
me persiguen más alargadas
si no eres mi Sol
Soy esa existencia
que dejará de serlo
cuando tú ya no estés
Esa mirada se escapó
huyendo de nuevo
al laberinto infinito
don dumas
La soledad de Marte Madre, me rozas en la hora del crepúsculo Tus manos taladas a la oscuridad A veces sueño, a veces muero Entre azucen...
No hay comentarios:
Publicar un comentario