Hoy la luna encantada abre el blanco
su alma de cenizas
tempranos de dolor abierto
y de prístinas sonrisas haciendo calma
más pura la transparencia,
de la humedad explicando la gota
empapada por ánforas de Universo
entre hachas de la noche
y bailes del deseo
desde tu carne huérfana de fondo
destruyendo con tu mano el arte
de su nada arrojada
que solo veo yo
entra la oscuridad de los sueños
