| Hija |
Hélène
No creeré en tus metálicas palabras
secas y alejadas noches
Las manos del simio envuelven mi caos: cercado secarral bendiciendo los tiempos
Si miras sobre el agua me descubrirás en el tránsito de los terribles siglos
Entre armas malditas y la belleza de la claridad
Dígitos y digitales
Tus pies desnudos; pétalos de Orión
Amo tu vida de aceite y calma, amiga en mi estrecha humanidad
sin la necesidad de los escrúpulos
Te busco y me encuentras
En música que nunca advierte, en el filo de una mirada perpetua
Amo tu vida de aceite y calma, amiga en mi estrecha humanidad
sin la necesidad de los escrúpulos
Te busco y me encuentras
En música que nunca advierte, en el filo de una mirada perpetua
JLCollado
Párate dos segundos frente al frío eterno
Sin disimular tu mirada afín
Observa a la Aurora oscura como cabellos del mal
y adelanta las palabras que diría Dios en el futuro
La llamarán profecía

Esa metáfora del metal que distancia y deshumaniza. Saludos. Carlos
ResponderEliminarHola Carlos, y entra la piel de metal surgió un alma impregnando chips y software
EliminarGracias
Abrazoss